El Sector Eléctrico

Entre 2003 y 2004 el gobierno federal sentó las bases de un nuevo modelo para el Sector Eléctrico Brasileño (SEB), apoyado por las Leyes nº 10.847 y 10.848, de 15 de marzo de 2004, y por el Decreto nº 5.163, de 30 de julio de 2004.

En términos institucionales, el nuevo modelo definió la creación de una entidad responsable por la planificación del sector eléctrico a largo plazo, la Empresa de Pesquisa Energética (EPE); una institución con la función de evaluar de forma permanente la seguridad del suministro de energía eléctrica, el Comité de Monitoreo del Sector Eléctrico (CMSE); y una institución para dar continuidad a las actividades del Mercado Mayorista de Energía (MAE), relativas a la comercialización de energía eléctrica en el Sistema Interconectado, la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica (CCEE).

Otras alteraciones importantes incluyen la definición del ejercicio del Poder Concedente al Ministerio de Minas y Energía (MME) y la ampliación de la autonomía del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS).

En relación con la comercialización de energía, se han establecido dos ambientes para celebrar contratos de compraventa: el Ambiente de Contratación Regulada (ACR), del cual participan agentes de generación y de distribución de energía; y el Ambiente de Contratación Libre (ACL), del cual participan agentes de generación, comercializadores, importadores y exportadores de energía y consumidores libres.

El nuevo modelo del sector eléctrico tiene por objeto alcanzar tres objetivos principales:

  • Garantizar la seguridad del suministro de energía eléctrica;
  • Promocionar la modicidad tarifaria;
  • Promocionar la inserción social en el Sector Eléctrico Brasileño, en particular por los programas de universalización de atendimiento.

El modelo prevé un conjunto de medidas que sean observadas por los agentes, como la exigencia de contratación de totalidad de la demanda por parte de las distribuidoras y de los consumidores libres, nueva metodología de cálculo del respaldo para venta de generación, contratación de plantas hidroeléctricas y termoeléctricas en proporciones que aseguren mejor equilibrio entre garantía y costo de suministro, así como el monitoreo permanente de la continuidad y de la seguridad de suministro, con el objetivo de detectar desequilibrios coyunturales entre oferta y demanda.

En cuanto a la modicidad tarifaria, el modelo prevé la compra de energía eléctrica por las distribuidoras en el ambiente regulado por medio de subastas – observado el criterio de menor tarifa, con el objetivo de reducir el costo de adquisición de la energía eléctrica a transferirse a la tarifa de los consumidores cautivos.

La inserción social busca promocionar la universalización del acceso y del uso del servicio de energía eléctrica, creando condiciones para que los beneficios de la electricidad estén disponibles a los ciudadanos que aún no poseen ese servicio, y les garantice subsidio a los consumidores de baja renta, de tal forma que estos puedan sufragar los costos de su consumo de energía eléctrica.

Fuente: Ministerio de Minas y Energía